miércoles, 17 de septiembre de 2008

MERYL STREEP DA EL CANTE

Es de todos sabida mi aversión a Meryl Streep, esa mujer con cara de llorona y nominaciones a los oscar “a puñaos”. Y (no sé si también conocida por todos) mi enorme afición a la música de Abba (y quienes no lo saben… no se extrañan).
Ante tales sentimientos encontrados, pero inclinándome a favor de la parte musical, fui a ver Mamma Mía, la versión cinematográfica del musical inspirado en las canciones del grupo sueco que triunfó en los 70.

Mentiría como un bellaco si no dijera que lo pasé en grande: una película sin pretensiones, amena y divertida, con un argumento sencillo (más que sencillo) basado en los típicos malentendidos de cualquier comedia ligera, con unos actores en estado de gracia (que se lo han tenido que pasar pipa en el rodaje), un paisaje de ensueño (parece un personaje más de la película) y unas coreografías bastante simpáticas.
No estropeo nada si cuento la historia: una joven, a espaldas de su madre, invita a su boda a los tres hombres que (sospecha) pueden ser su padre. Cuando llegan... se armó.
Todo debidamente sazonado con canciones de Abba interpretadas por los propios actores: Meryl Streep, Pierce Brosnan, Colin Firth, Amanda Seyfried (no se han doblado las canciones, se las subtitula ¡¡¡muchas gracias!!!)
Nota para reacios: conoces más canciones de Abba de las que piensas.

Nada de superhéroes, violencia, lenguaje soez, animales prodigiosos, niños repipis, niñas marisabidillas, oscuras intenciones políticas o grandes dramas dramáticos (made in Meryl Streep o Antena3): sólo puro entretenimiento.

Posiblemente, (dada la trayectoria de esta mujer en los últimos años) terminemos viendo cómo nominan a Meryl Streep (again), hablemos del cambio de registro de Pierce Brosnan (sobre todo en su aparición una vez acabada la película. ¡¡no se vayan hasta que salgan los créditos!!), se nos pase que el “posible padre” rubio es “Bill el Botas” (padre de Orlando Bloom en Piratas del Caribe), tengamos ganas de embarcarnos rumbo a Grecia (a la isla de Skópelos) y nos sorprendamos en mitad de la película moviéndonos al ritmo de algunas canciones.
Sin duda estamos ante una de las películas a las que “el boca a boca” puede prolongar en la cartelera.
Muy recomendable.
(Vaya. No es muy buena forma de comenzar a criticar hablando bien de una película, pero... es que me ha gustado)

domingo, 14 de septiembre de 2008

RUMIANDO

Después de un verano enchufado al cine, la tv y el ordenador estamos casi listos para volver a hablar de cine, tv y de lo que se tercie (excepto de literatura china, no perdemos el tiempo escribiendo sobre dragoncitos)
En breve, Friki Fontaneda, volverá a hablar de cine español (ese concepto inexistente), americano, música (de la buena, de la de toda la vida), puede que algunos de los restantes socios blogueros nos premien con algun post...y quién sabe, a lo mejor colgamos algún que otro video que no sea de youtube (como esa chatunga)
Nos vemos pronto

viernes, 20 de junio de 2008

AB IMO PECTORE

  • Puede que haya caído en las redes del marketing de la cuatro.
  • Es muy probable que me haya dejado llevar por el entusiasmo interesado del periodismo deportivo.
  • Pudiera ser también que piense racionalmente (para variar) que tenemos mejor equipo que Italia y que alguna vez tiene que centrar la lógica desde la banda y templadito.
  • Aunque lo más seguro es que, a la hora del café, se pusieran dos personas de acuerdo para sostener una teoría y yo, inevitablemente les llevase la contraria, porque estar todos de acuerdo en un café no tiene sentido alguno, es un desperdicio de azucarillos.
En cualquier caso, las razones de este ataque de optimismo antropológico (a lo ZP) repentino, carecen de importancia. Lo fundamental es que podemos, podemos carajo !!!

martes, 27 de mayo de 2008

DE FRIKIS Y HÉROES(II)

No recuerdo el nombre del crítico que dijo que todo lo escrito después del Quijote son variaciones en torno a esta obra. Es curioso como, por extensión, muchas de las situaciones y anécdotas que nos ocurren parecen también sacadas de las aventuras de nuestro más famoso personaje literario.
La polémica aventura eurovisiva que comenzó hace unos meses con la elección de Chikilicuatre como nuestro representante en el certamen de la canción, llegó a su fin hace unos días con unos resultados más que aceptables. Y tras la resaca, las voces discordantes que surgieron en las votaciones, y que han permanecido desde entonces en las sombras, han vuelto a salir para atacar el que ha sido el mejor resultado desde 2004 y la mejor audiencia de eurovisión en años (14 millones de telespectadores). Ya el domingo en diferentes medios se pedía la “muerte” de chikilicuatre (el personaje, claro)
Televisión Española se apuntó al carro y quiso sacar tajada del fenómeno televisivo de la temporada explotando la chikimanía (con politonos, especiales, cobertura diaria…), rescatando a Raffaella Carrá y su casposo formato de programa con petardos televisivos (Loles León, Alaska, Iñigo, Bibiana Fernández, ¡¡Juan Adriansens!!) y desempolvado a Uribarri para dejarlo campando a sus anchas en su medio natural (retransmitiendo el certamen, por supuesto)
Más allá del fenómeno mediático, los españolitos de a pie que nos quedamos pegados a televisión española asistimos a uno de los más bochornosos espectáculos que se recuerdan, y no me refiero a las actuaciones (el nivel ha sido de los mejores que se recuerdan), sino a un sistema de votaciones que no hacen más que mostrar que, el declive de eurovisión viene dado por el descarado amiguismo que muestran tanto los países nórdicos como los del este.

Nos entusiasmamos en nuestra “locura” pensando alcanzar un quinto puesto, pretendiendo sacarle los colores a un concurso caduco, y nos topamos con los molinos de todos los años: un sistema de votaciones en el que, con independencia de las canciones, los países vecinos se votan entre ellos mismos. El mismo concurso se pone en ridículo.
¿Y qué hacer ante ello?
Bueno, en un principio podríamos jugar con sus propias armas: si apoyamos la independencia… a los 12 puntos de Andorra y los 10 de Portugal, podríamos tener los 12 de Galicia, los 12 de Cataluña, los 12 del País Vasco (de estos no estoy muy seguro), los 12 de Valencia, los 12 de Ceuta y de Melilla… ¿¿Será esto lo que pretende Zapatero dando cancha a los nacionalismos??
También podríamos dejar a Uribarri (que es el único que entiende la dinámica del concurso) la responsabilidad de elegir al grupo y a la canción. O mandar a algunos de nuestros ciudadanos inmigrantes del este cantando en uno de los idiomas del norte y bailando al estilo de los nuevos países recién incorporados (Azerbaiyán, Turquía…), a ver si hay suerte.

Hasta entonces, disfrutemos de la que debería haber sido la auténtica ganadora de eurovisión: la canción de Bosnia-Herzegovina “Pokusaj”


lunes, 26 de mayo de 2008

DE FRIKIS Y HÉROES (I)

Y al final, se estrenó. Volvimos a disfrutar en la pantalla de uno de los personajes más carismáticos que la industria cinematográfica (USAmérica, cómo no) nos ha regalado. Indiana Jones apareció por “la puerta grande” del cine (Cannes, cómo no), disgustando a la crítica y ofreciendo un espectáculo visual como sólo Lucas y Spielberg saben hacer.
Y tras el estreno lleno del glamour, llegó el que verdaderamente interesa, el que hace caja, el de los seguidores, frikis, fanáticos… que acudimos el jueves en busca de nuestra ansiada ración de Indi.
La película –una vez que arranca– goza de un ritmo equiparable al de las anteriores entregas, Harrison Ford da toda una lección a quienes pensaban que estaba demasiado “madurito” para aventuras, la química con Karen Allen sigue siendo efectiva, y el joven Shia LaBeuf demuestra que es un buen partenaire a la altura de Ford. Y si esto es lo que se busca, esto es lo que la película te ofrece.
Pero, claro, no todo el mundo entra en el cine con las mismas miras, con las mismas expectativas, con la misma ilusión… y los que buscamos algo más nos encontramos con una película que sigue la estela de las películas que imitan la saga indianesca: “La Momia”, “La Búsqueda”
Topamos con un guión bastante limitado (¿qué podía esperarse de David Koepp: “Parque Jurásico”, “Spiderman”, “La habitación del pánico”, “Misión Imposible”…?), un guión que apenas se adentra en unos personajes bastante pobres y planos (valgan como ejemplo esa “mala de todo a 100” y el personaje de John Hurt) y que nos muestran escenas y momentos más que prescindibles: la bomba, la nevera, las escenas con el FBI y con Jim Broadbent (que tampoco es que pinte mucho), el “momento Tarzán”… Y es que, entre escenas para quitar y homenajes a otras películas, nos queda una historia bastante simple, sin apenas giros argumentales, intriga, sorpresas… y que presenta el “misterio de la calavera” de una forma muy enrevesada.
Un guión apenas trabajado, una gran cantidad de secundarios (que convierten una aventura de Indiana Jones, en una excursión por la selva) y que poco aportan (aparte de Hurt, ese Ray “Beowulf” Winstone tampoco aporta nada), una de las bandas sonoras más pobres que se le recuerdan a John Williams (sólo variaciones sobre el tema central), y un abuso del CGI que chirría más de una vez… asolan al seguidor que ha pasado casi 20 años esperando esta aventura.

Y aparte dejamos la pérdida de la trama mística de las anteriores de la saga por esta paranormal digna del otro gran I.J. (Íker Jiménez), en la que, más que estar en contra, me entristece el tratamiento tan excesivamente explícito que se le ha dado, rompiendo desde el principio con el misterio y la intriga que caracteriza la trilogía (y que parece más digno de Mulder y Scully)

Al final queda la sensación de que se podía haber hecho mejor, de que no estamos más que ante una imitación de Indiana Jones, de de haberse llamado “John Barrows y el reino de la calavera de cristal” y a nadie le hubiera sorprendido nada.
No soy el primero en lamentar el terrible papel que viene desempeñando George Lucas en los últimos años: fulminó su saga galáctica con tres episodios y ha vuelto a tirar piedras contra su imperio con esta entrega. Al menos ya nadie puede discutir cual es la peor película de Indiana Jones.

Pecaré de nostálgico... pero es que no hay color.
Qué pena que Spielberg no recuerde cómo hay que acabar una película:


domingo, 20 de abril de 2008

MENÚ FUERA DE CARTA, PERO MUY FRESCO

Después de varios meses de ausencia, volvimos a acudir a una sala de cine en busca de algo de entretenimiento.
Teniendo en cuenta la situación tan triste por la que está pasando la cartelera desde la ceremonia de los oscars: la ausenia de propuestas (o alternativas) de interés que motiven para dejarse el jornal en la taquilla, pero con una considerable "sed fílmica", nos aventuramos al multicines en busca de (alg)una película que ver, sabiendo que nos la "jugábamos".
Ni siquiera, ya en la taquilla, tenía claro las opciones. Pero, a pesar del desencanto que me produce la (no me atrevo llamarla "industria") hornada cinematográfica española de los últimos años (como ya, extensamente, expuse en post anteriores), me lancé a por "una de las nuestras": "Fuera de carta".
La crisis incipiente de nuestra economía nacional no aconseja meterse en cualquier sala a lo loco, por lo que (más o menos) ya me había informado de la película: comedia nacional con algunos de los nuevos valores de nuestro cine, popularmente famosos gracias a la pequeña pantalla; director responsable de grandes productos televisivo como "7 vidas" o "Aída". No son malas referencias, la verdad.
Y...
Una experiencia muy satisfactoria. Realmente satisfactoria. Parecía que únicamente el cine fantástico y de terror eran los únicos que tenían algo que decir (o que enseñar, que ya hemos visto el trailer de "Quarantine", el "Rec" americano), que el producto español se había perdido entre la maraña de personalísimas óperas primas y de pastiches intimistas, que aquí solo tenemos Amenábares y Almodóvar, que la comedia nacional desapareció con Berlanga (y Azcona q.e.p.d.), que el humor no sobrevivió a Pajares, Esteso, y que lo remató Torrente.
Pero sí.
Los furtivos latidos que supusieron (la excesivamente valorada) "El otro lado de la cama" y "Días de fútbol", y el gran trabajo de los directores y guionistas de tv (de series españolas como "7 vidas") parecen dar oxígeno a un género, la comedia nacional que, como el "áve fénix" renace de sus cenizas. ¡¡Y con personalidad propia!!
Creíamos que lo único que se nos daba bien era sacar desnudos y escenas de cama con la menor excusa, pero (aparte de eso), si hay algo que se nos da bien, es la capacidad (casi innata) de reirnos de nosotros mismos, de nuestra sombra, de lo más "oscuro" de nosotros mismos. Ya hay muestras de ello a lo largo de la hitoria de nuestra literatura (¿qué es si no El Quijote?)
Berlanga y Azcona fueron auténticos maestros en el arte de reirse de "lo peor" de nosotros mismos. Y ahora, en los albores del siglo XXI, el testigo es recogido por Nacho García Velilla en una desternillante comedia sin pretensiones, sin falsa moral, sin moraleja, donde trabaja en torno a unos personajes a los que envuelve (al igual que en las series que escribe) en situaciones límites, reflejando la sociedad en la que vivimos de una forma tan cómica como mordaz.
Un sólido y cuidado guión y unos personajes bien definidos y trabajados, hicieron las delicias de la sala en las dos horas de proyección.
¿¿Qué más se le puede pedir a una película que disfrutar viéndola??

Sorprendente. Como diría el doctor Frankenstein, el cine español: ¡¡¡¡¡¡Está vivo!!!!

martes, 15 de abril de 2008

NUESTRO AMIGO EL PANADERO

“Es extraordinario que vengas a jugar con los del Barrio,
y a pasarlo bien porque esto es, como tú ya sabes,
el Barrio Sésamo, el Barrio Sésamo.
Con las atracciones de ranas, monstruos, niños y dragones,
y con Epi y Blas, porque esto es, lo que tú ya sabes,
el Barrio Sésamo, el Barrio Sésamo.
Y cualquier juguete, lo puedes compartir con Espinete,
Y con Don Pimpón porque esto es, como tú ya sabes,
el Barrio Sésamo, el Barrio Sésamoooooo….”


Grande ha sido la estela y el camino que marcó Barrio Sésamo, y que sus imitadores han intentado continuar con desigual éxito: Yupi y Astrako, Miliki y Rita Irasema, Leticia Sabater, Blucky (ese bicho que intentó resucitar el Barrio Sésamo para nuevas generaciones), Los Teletubbies, Los Lunnis…
Pero, por si algo ha destacado este gran espacio de la historia de la televisión ha sido por dejarnos una galería de personajes que permanecerán para siempre en nuestras retinas: Espinete, Don Pimpón, Julián, Ana, Roberto, Matilde, Antonio,Ruth… y Chema.
¿Quién no recuerda a Chema, el panadero más famoso de la tv? Sí ese rubito con flequillo que lo mismo hacía una barra de pan que se ponía a cantar y a bailar sobre la importancia de los alimentos. El vecino más marchoso del barrio.
“Panadero soy, porque sé hacer pan, y otros con placer se lo comerán”

Aquellas tardes de inviernos fríos y lluviosos, de meriendas de pan con nocilla, que comenzaban con Espinete y acaban con Casimiro, no hubieran sido las mismas sin la compañía de Chema, aquel adulto divertido, que todos deseábamos tener como amigos.

Hoy he conocido que falleció hace unos días. Sorprende, apena, cuesta hacerse a la idea. Pero eso no es así, no puede ser así, seguro. Todos sabemos que sigue con nosotros, que nunca abandonará el Barrio Sésamo.

Chema, va por tí.