sábado, 23 de febrero de 2008

Eurovision 2008

Este año Eurovisión va a romper moldes. Por lo menos aquí en España. Ya lo esta haciendo y todavía no ha empezado, y todo por la forma de elegir la canción que nos represente.
Este año, después de ver como todos los años elegimos una canción y no quedamos entre los 5 primeros se ha optado porque seamos los españolitos de a pie los que elijamos quien nos va a representar. De hecho nos dan la posibilidad, o no la han dado de que enviásemos nosotros nuestra canción y ahí ha estado el problema. ¿Cómo somos capaces de enviar tales canciones? ¿Cómo somos capaces de votar tales canciones? Si nos vamos a la página del concurso y vemos las puntuaciones resulta que la primera de las canciones que se presentaron y con una gran cantidad de puntos de distancia va la canción del personaje humorístico de Buenafuente, programa de la sexta. Se imaginan concursando en Eurovisión, que imagen da de los españoles…



Pero claro, es que desde que ganamos el concurso, ha llovido y eso que la sequía se esta notando (anteayer la máxima 22 grados en Orense en pleno febrero y sin llover) hemos llevado cantantes de todo tipo y nos hemos venido como nos fuimos… Esos grandes cantantes como

I love you, mi vida (D'Nash) 2007



Un Blodymary (Las Ketchup) 2006



Son de sol (Brujeria) 2005




Y es que con canciones así que ibamos a hacer, comernos un ... y es que hay de esas canciones como el lalala de Massiel en el 68 o el vivo cantando de Salome que gano el año siguiente(cuadruple empate en el 1er puesto). Eso eran canciones, ese era el nivel español, ganando 2 años consecutivos, pero luego, nos echamos a dormir.

La la la (Massiel) 1968



Vivo Cantando (Salome) 1969



Ahora, si llegamos a llevar el mi carro de Manolo Escobar nos llevamos eurovision de calle. Asi que, porque no llevarnos a gente como esta en el 2008, total, si es todo politica (como se suele decir).



Segun lo visto en el top 10, porque no llevar el "Baile del chiki chiki", al menos reirnos en Eurovisión nos ibamos a reir.
Bueno, si quereis aquí os dejo la página para que voteis a quien quereis que nos represente.
www.myspace.com/eurovision2008

miércoles, 20 de febrero de 2008

CLÁSICOS PARA ADOLESCENTES


Me sorprendí rebuscando en la videoteca (o deuvedeteca?) en busca de algún producto interesante, o mínimamente interesante) y que pudiera ver con el resto de la familia (labor ardua y difícil teniendo en cuenta lo que llega hoy día a nuestros videoclubs ¿o deuvedeclubs?) Buscando y rebuscando me decidí por “Disturbia”: la supuesta confirmación de cara a la taquilla de Shia LaBeouf tras “Transformers” y antes de sus aventuras con Indy (curiosamente la gente está más preocupada de la posibilidad de que sea hijo del arqueólogo que por el argumento, Y es que ese título... me inquieta, y mucho. En un próximo post hablaremos de títulos feos del cine actual) Bueno, ¿por dónde iba?

Vestida a modo de “La ventana indiscreta” para adolescentes, la película supone una acertada vuelta de tuerca al clásico de Hitchcock. Si bien pierde la originalidad de la primera (obviamente), no deja de ser una buena actualización en la que ha optado por centrarse en otros aspectos de la trama (el aprovechamiento de las nuevas tecnologías, ampliar la habitación a una casa…): no apuesta por el “morbo voyeur” del tito Alfred (y que tanto gustó a plagiadores como Brian de Palma), pero sabe jugar bien las cartas de las que dispone y hacer que, descafeinado y a gusto de los “teens” del siglo XXI, el maestro esté más de actualidad que nunca.

Si a los bebés se les da la comida en papilla, y ésta mezclada en yogurt para que coman, aquí tito Spielberg y D.J. Caruso hacen lo mismo con el buen cine a espera que los jovencitos se hagan mayores para degustar y deleitarse con clásicos como “Vértigo”.

Versionar y readaptar clásicos, un curioso y polémico tema: ¿para qué volver a rodar algo igual que el clásico que ya está hecho? Y hablo de esa “Psicosis” de Gust Van Sant rodado plano a plano al igual que el original, o “Sabrina y sus amores” (la de Harrison Ford)

Si se va a recrear, re-creemos, dejemos vivo el recuerdo de los clásicos y realicemos películas interesantes y actractivas para que las nuevas generaciones se acerquen a ellos y no contemplen malas imitaciones.

LA DEL ANUNCIO DE COCACOLA

“No es país para viejos”, ni película para viejos, ni para jóvenes, ni adolescentes, ni para niños, ni para él, ni para ella, ni para enamorados, casados, desencantados, altos, bajos…
Nos encontramos ante la última película de los hermanos Coen. Un nuevo desencuentro entre la crítica, los espectadores intelectuales y el resto del público.
No obstante, aunque la película es bastante flojilla, Joel y Ethan vuelven a demostrar una vez más que son expertos en el diseño y planteamiento de personajes, esta vez representado por Anton Chigurh: un asesino a suelto perfectamente elaborado por un Bardem en estado de gracia que recrea uno de los mejores asesinos de los últimos años: después de asistir a una década de psicópatas sobreactuados de infancia traumática, nuestro paisano nos plantea una sobria interpretación de un hombre que le mata (y nada de motivos sexuales ni patrones bíblicos), simplemente mata.
Desde el inicio de su carrera, los Coen, nos vienen planteando una de las más interesantes galerías de freaks del cine que abarca desde el ladrón de poca monta en busca de un hijo (Nicolas Cage en “Arizona Baby”), un guionista en el infierno (John Turturro en “Barton Fink”), una aparentemente ingenua sheriff embarazada (Frances McDormand en “Fargo”), la cuadrilla de “Ladykillers” (y no sólo Tom Hanks, recordemos a “montañesa”, “el general”…), los tres fugitivos de “Oh! Brother”, pasando por el John Goodman de “El gran Lebowsky” (bueno, aquí toda la parroquia de la bolera es bastante curiosa) hasta, como no, a “El Nota”.

Nada de ir a ver “una de los Coen”, a partir de ahora, ver “el nuevo (personaje) de los Coen”.
Ah! Lo dicho: Bardem muy biem y Tommy Lee Jones nacido para ese sombrero, por cierto, ¿Quién es el protagonista de la película? ¿Por qué no se ha nominado a Bardem como protagonista si él lleva el peso (e incluso, el interés) de la misma… y es él quien sale en el poster?

Curioso que en las dos favoritas a los Oscars, las mujeres no pinten una mierda. Esto pasa en España y cualquiera oye a las “feminicidas” del Instituto de la mujer.

lunes, 18 de febrero de 2008

POZOS...DE KUBRICK

(NOTA: Este post se autodestruirá en unos días)
Esa primera media hora sin apenas diálogo, traduciendo visualmente la fundación mítica del negocio del petróleo en Norteamérica; esa mano alzada cubierta de crudo; esos primeros planos fijos; esa esquizofrénica y a veces incomprensible involución espiritual del protagonista; esa banda sonora tan peculiar; esa escena en la playa; esa atmósfera en la mansión del final; esos zooms inversos... ¿Dónde los he visto antes?. Sí, Kubrick resucitó. A ratitos, pero resucitó, que no es poco. Decía Borges que el plagio es lícito si va seguido del asesinato. Desde luego, Paul Thomas Anderson, no “asesina” a Kubrick, pero llega a poner las manos en sus tobillos, y eso son palabras mayores. Además, creo que el “plagio” es más tolerable en el cine que en la literatura. ¿La película? Creo que el metraje la hace descender de obra maestra a buena película; Daniel Day-Lewis la eleva de buena película a gran película, y ahí se me queda definitivamente. Esos metrajes son bien digeridos en películas de corte épico; las dramáticas sufren más los excesos, porque la intensidad necesaria en este género termina diluyéndose.
Respecto a sus posibilidades en los Oscars de este año, voto por ella. Al fin y al cabo, regalarnos de nuevo esencias del maestro...bien merece un Oscar su director. Aunque seguramente los Coen serán premiados por su pestiñazo (hasta el título es horroroso). Acaso no sepa el Monstruo de las Galletas, amante de las estadísticas cinematográficas, que los Coen forman parte del selecto club de personas que han logrado cuatro candidaturas a los Oscars en diferentes categorías a lo largo de su trayectoria; completan la lista fulanos de la talla de Walt Disney, Stanley Kubrick, Warren Beatty y Kenneth Branagh. Esto pasa en los Oscars muy a menudo: premiar obras menores para compensar “descuidos” pasados; así, afrenta reparada y a otra cosa.

¡¡ME VOY A BEBER TU BATIDO!!

La última de las grandes nominadas a los Oscar de este año ya se encuentra en nuestras pantallas. Las cartas se encuentran sobre la mesa, hagan juego señores.
Con independencia del criterio seguido a la hora de traducir el título (el original es “Habrá sangre”. Curioso ver que se conserva “No es país para viejos” y que en esta el traductor se tomó la licencia de bautizarla “Pozos de ambición”) hay cosillas que comentar sobre lo que la crítica llama "la obra maestra de Paul Thomas Anderson", una de las favoritas en la carrera de los Oscars.

La primera sensación al salir de la sala fue lo triste de la ceremonia de este año: ninguna de las candidatas ha tenido una buena carrera en taquilla, prácticamente han pasado desapercibidas por nuestras salas. Quizás ésta y la de los hermanos Coen por el tirón de las nominaciones (y por ver a Bardem, claro) Sólo la categoría al mejor protagonista tiene su interés con cinco grandes actuaciones y actores: George Clooney, Tommy Lee Jones, Viggo Mortensen, Johnny Depp (de cuya actuación ya he hablado post atrás) y Daniel Day–Lewis, protagonista de la cinta que nos ocupa.
¿Protagonista? Al igual que el resto de filmes nominados, “Pozos de ambición” no es más que la interpretación del actor, que el personaje principal alrededor del cual gira todo la historia. Una historia, por cierto, pelín larga.

Y es que, la principal pega de la película es su extensión. Unas dos horas cuarenta minutos a los que se puede meter tranquilamente la tijera y quitar media hora de metraje sin que la película se resienta. ¿Qué les pasa a los directores que, cuando pretenden hacer una gran película, la hacen de gran extensión? ¿Nadie les ha hablado de la diferencia entre cantidad y calidad? Y es que, el amigo Anderson, vuelve a cometer el mismo pecado que cometió en películas como “Punch-drunk love”: interminaaaaaaaables tooooooomas que no hacen mássssssss que decelerarrrr el ritmo de la histoooooooooria.
Daniel Day–Lewis, impecable. Construye (es sabido que prepara sus papeles durante dos años) un personaje egocéntrico y ególatra, en ocasiones muy cercano al carnicero de “Gansters de Nueva York", que mantiene la película hasta el punto de tapar y eclipsar deficiencias y problemas de la película (momentos en los que decae el interés de la trama, planos interminables...) El resto del casting (su hijo, hermano, el iluminado…) no son más que figurantes que lucen en tanto él les deja.
Y el resto de la pelicula, bueno… Digamos que si vas a un multicines y no te motiva ver la interpretación de Daniel Day–Lewis, pide entrada para otra sala.

domingo, 17 de febrero de 2008

VUELVE EL HÉROE


Vuelve el héroe.

Sí, señoras y señores, vuelve el hombre. Tras más de diez años llorando su ausencia, más de diez años sin actores lo suficientemente valientes como para tomar el testigo del cine de acción, hemos visto de refilón su silueta.

Estos años hemos tenido que conformarnos con héroes de papel-cartón que con la excusa de "temer encasillarse" apenas han consentido en adentrarse en el múndo mágico para el cual están hechas a medida las salas de cine: la épica, la AVENTURA (aventura con mayúsculas).

A falta de caviar nos hemos conformado con comida rápida (a veces comida basura), productos de segunda categoría, subproductos (cine de serie B con buenos F/X) presentados como grandes proyectos y que nos han provocado aún más apetito.

Ni misiones imposibles, momias ni búsquedas de tesoros nacionales; ni Tom Cruise, Brendan Fraser, Will Smith ni Nicolas Cage. Sabemos qué queremos y a quién queremos.

Y eso, sólo tres hombres pueden ofrecérnoslo.


"Esteven"... perdónalo tito Spielberg, no sabe lo que hace

JOHNNY DEPP. Retrospecter


Tiene una de las mejores carreras de la actualidad, y no sólo en comparación con los actores de su generación, ni siquiera con las nuevas estrellas del cine, sino con los profesionales que hoy día buscan y rebuscan papeles mínimamente dignos para ganar el favor del público.
Aunque todos le veneran desde su genial interpretación de Jack Sparrow (perdón, del CAPITÁN Jack Sparrow), lo cierto es que Johnny Deep, a espaldas del público palomitero que viene invadiendo las salas de cine y que se enorgullece de "haberlo descubierto", tiene una de las mejores trayectorias profesionales de los últimos años. Y es que, que la taquilla se enamorase de él, era cosa de tiempo.

Rebobinemos la cinta... aunque en los ochenta ya coqueteaba con el cine (fue una de las primeras víctimas de Freddy Krueger en "Pesadilla en Elm Street", apareció en "Platoon" de Oliver Stone) y la tv (durante cinco años protagonizó la serie "jóvenes policías"), su carrera despegó en los noventa compañía de todo tipo de directores (John Waters, Kusturica, Lasse Hallstrom, Jim Jarmush, John Badham, Mike Newell, Terry Gilliam, Roman Polanski...) en papeles más cercanos al amor por la interpretación que al gusto por la taquilla.
Ha hecho prácticamente de todo y sólo hay que irse a su filmografía para comprobarlo. Ha confeccionado con una profesionalidad asombrosa papeles que por sí solos han sostenido una película (como su papel de Don Juan melancólico en "Don Juan deMarco"), en pequeñas joyas del cine (hermano de un Leonardo di Caprio autista en "¿A quién ama Gilbert Grape?")e incluso papeles secundarios interesantes en películas tan olvidables como "The Mexican" (la tercera parte de el mariachi) o tan asombrosas como "Chocolat". Y es que, sólo él ha sabido hacer de los excesos auténticas obras maestras de la interpretación ("Miedo y Asco en las Vegas" y la trilogía del Caribe son dos, o cuatro, claros ejemplos)

Párrafo aparte merece sus seis colaboraciones con Tim Burton (a quien dedicaré un próximo post, vaya ya escribo en plan "Iker Jiménez"), en las que se han exprimido mútuamente regalándonos "Eduardo Manostijeras", "Ed Wood", "Sleepy Hollow", "Charlie y la fábrica de Chocolate", "La Novia Cadáver" (aquí hay que acudir a la versión original para oirle) y "Sweeney Todd" .

"Sweeney Todd" ¿Qué decir de una actuación como esa? Pocos actores, pocos, muy pocos, (dudaría que nos pudiésemos encontrar con alguno) podría representar tanta intensidad dramática, cargar con los fantasmas y demonios personales del protagonista como él ha hecho. Ha confeccionado uno de los personajes más oscuros que recuerdo, en el que lo cómico, lo tenebroso, lo patético y lo melancólico se encuentran mezclados (pero no agitados) en su justa medida. Realmente genial. Y, encima, canta. Canta uno de los musicales más difíciles que he visto y escuchado. Chapó mr.Depp
No sé si a la tercera irá a la vencida y si, tras las nominaciones de Sparrow (la academia sólo lo nominó por la primera) y de Barrie, este será su año. No sé si la crítica se decidirá por él o por Daniel Day-Lewis, al que tienen que resarcir al no dárselo por su actuación en "Gansters de Nueva York" (se lo dieron a Adrien Brody por el "El Pianista")
Sólo sé que en esta película ha hecho la interpretación de su vida.
Gracias Johnny